
Tu frasco de abundancia. Lo armas conmigo esa noche y se queda en tu cocina, a la vista, trabajando para ti.
Adentro va la creencia nueva que elegiste, escrita de tu puño. Y la vieja, esa de «yo no merezco», sale de tu casa esa misma noche.
Esa noche buscamos la frase que traes de años, la sacas de tu casa y siembras otra en el frasco. Audio de 35 minutos, tu carta de deseos y el decreto de los 21 días siguientes. Esos 21 días te acompaña Bee, mi asistente, por WhatsApp, para que no lo dejes botado.